CRONICA DE UNA NEVADA EN EL AÑO 1987
Al comenzar a escribir estas líneas en el blog personalizado, en principio quiero dar las gracias a mis vecinos Tere Lebeña y Quino Gimeno por proporcionarme esta bella foto de la nevada que tuvó lugar en Enero de 1.987 y que afectó también a Panes- la última en densidad por así decirlo-. Hubo otras en la capital del valle, de las que nosotros, los nacidos en los años 50 casi ni nos acordamos apenas, pero si retenemos en nuestra mente la imagen borrosa y esquemática de los llamados " chupos ", que colgaban de los aleros y de las pendientes de los tejados de nuestras casas... y del local donde se guarecían las gallinas y los cerdos y las vacas en las cuadras entonces instaladas entre las casas - algunas rehabilitadas para vivienda-. Antaño había nevadas muy espesas, que causaban estragos entre la población para poder hacer sus tareas ganaderas. En la imagen pueden observar que había insisto en Panes aproximadamente treinta centímetros de espesor de nieve blanda y desde entonces hasta la actualidad aunque ha habido más nevadas, ninguna ha sido tan abundante como la que observamos.
También me comenta Lucio el de Cavandi, que dos días despues de Alejandro, nació su hijo Carlos Fernández Martínez en Santander, el dieciocho de Enero. Se había quedado Mari con sus familiares unos días antes en Santander para acudir al Hospital llegado el momento de nacer la criatura. El bueno de Lucio volvió a Boquerizo, teniendo problemas- es obvio- para circular por la carretera con su automóvil en el Turujal, al tener que apearse las personas que le acompañaban para pasar esta pequeña dificultad montañosa. Me comenta que había un auténtico caos circulatorio en el pequeño puerto cántabro, con vehiculos articulados, cargados que estaban atravesados en la vía y tal era la dimensión de la "nevada", que había en aquel momento un camión que por su propio peso se deslizaba carretera abajo- me sigue comentando-... y desesperadamente el chófer y otras personas que allí se encontraban paradas en tales circunstancias, que trataban de colocar piedras y cualquier objeto con la intención de calzar el trailer. Una vez que llegó al pueblo lindante con La Borbolla y Noriega y al cabo de unos días, el afectado fué andando desde dicho núcleo rural de Boquerizo hasta Cavandi y en la travesía en la que invirtió unas siete horas, se hundía continuamente en medio de la más cruda soledad, sobre todo desde la localidad de Narganes, en la que no había sobre la carretera ninguna huella ni rastro de animal racional o irracional y menos vehículos de tracción mecánica hasta Siejo con árboles caídos atravesados en la AS-343 que conduce desde Siejo a Puertas de Vidiago. Cuando nació Carlos, la vía ya estaba despejada y la circulación ya era más rapida
Es la nevada en la que nació Alejandro López , el hijo de Nino y de Gisela , vecinos de Alevia. Los servicios médicos ante tal coyuntura, estaban preocupados por tal circunstancia, dado que la nevada era tan impresionante y que sorprendió por la rapidez con que se cubrió todo el valle. En aquel tiempo, el médico era D. Gregorio. Es la más densa que recordamos repito - aunque la nevada del año 1955 produjó mayores efectos negativos para la poblacion afectada - y Gisela bajo andando ayudada por su familia y algunos vecinos en un derroche de energía, de buena voluntad, con todos los valores humanos puestos de manifiesto ¡ bravo, bravo ,bravo por ellos ! - pero especialmente por Gisela- . Una vez en Siejo, subió a un todo terreno de la Ferretería, conducido por Manolo Ibarlucea, me matiza Nino. Los funcionarios de la Administración les habían propuesto ir a una Clínica a Cantabria y que desde San Vicente de la Barquera les acompañaría Tráfico, pero como el historial médico estaba abierto en Oviedo, fué la razón por la que se trasladaron a la capital del Principado. Iban en el vehiculo, el conductor reseñado, Nino y su esposa así como su hermana y además una persona noble como Anselmo . Al cabo de unas horas por fin la mujer de Benigno López Castelao dió a luz al hoy ya hecho un hombre, Alejandro, ante la emoción a raudales y alegría de sus padres y hermanos y por simpatía las personas que les conocen. A su padre Nino le recuerdo trabajando de chófer para la Empresa de autobuses Mento ( hoy Alsa ) , en el transporte escolar desde los pueblos del valle hasta el Colegio Público Jovellanos de Panes. Después y más recientemente desempeñó otra tarea que la califico de humanitaria en toda su extensión, ya que estuvo en la plantilla de una Empresa de Ambulancias, para trasladar a heridos más o menos graves en accidentes de tráfico o accidente laboral o doméstico o a enfermos de diferente gravedad hasta un Hospital Comarcal o hasta la capital de Asturias o de Cantabria. En la actualidad desempeña dicho trabajo su otro hijo, Eduardo. Muy Bien por ELLOS.
También me comenta Lucio el de Cavandi, que dos días despues de Alejandro, nació su hijo Carlos Fernández Martínez en Santander, el dieciocho de Enero. Se había quedado Mari con sus familiares unos días antes en Santander para acudir al Hospital llegado el momento de nacer la criatura. El bueno de Lucio volvió a Boquerizo, teniendo problemas- es obvio- para circular por la carretera con su automóvil en el Turujal, al tener que apearse las personas que le acompañaban para pasar esta pequeña dificultad montañosa. Me comenta que había un auténtico caos circulatorio en el pequeño puerto cántabro, con vehiculos articulados, cargados que estaban atravesados en la vía y tal era la dimensión de la "nevada", que había en aquel momento un camión que por su propio peso se deslizaba carretera abajo- me sigue comentando-... y desesperadamente el chófer y otras personas que allí se encontraban paradas en tales circunstancias, que trataban de colocar piedras y cualquier objeto con la intención de calzar el trailer. Una vez que llegó al pueblo lindante con La Borbolla y Noriega y al cabo de unos días, el afectado fué andando desde dicho núcleo rural de Boquerizo hasta Cavandi y en la travesía en la que invirtió unas siete horas, se hundía continuamente en medio de la más cruda soledad, sobre todo desde la localidad de Narganes, en la que no había sobre la carretera ninguna huella ni rastro de animal racional o irracional y menos vehículos de tracción mecánica hasta Siejo con árboles caídos atravesados en la AS-343 que conduce desde Siejo a Puertas de Vidiago. Cuando nació Carlos, la vía ya estaba despejada y la circulación ya era más rapida
Puedo decir que los vecinos que no vivimos del ganado, valoramos y mucho dicha incidencia climatológica aún y a pesar de que hay pueblos cercanos como Cuñaba y San Esteban, que necesitan de la ayuda de la Administración para que los servicios de mantenimiento les despejen la vía pública o bien su propia autonomía les permite tener un tractor acoplando una cuña para arrastrar el montón de nieve , que hay depositada en las pistas del pueblo o en la carretera con el fin de movilizarse al médico o ir a buscar alimentos o medicinas fundamentalmente y entiendan la nevada, como un enemigo para sus intereses personales o de trabajo. Naturalmente comprendemos su postura, al igual que ocurre con los pueblos de los Picos de Europa, algunos núcleos resultan más familiares y por consiguiente más conocidos por estos lares, como son Sotres y Tresviso. Los vecinos de estos pueblos, tienen una gran dificultad para movilizarse en el caso de tener que ir al cuidado del ganado existente en las cuadras más alejadas. Los tejados de las edificaciones están cubiertos de uno... o más metros de nieve con el peligro inminente de derrumbamiento o desplome de la cubierta sobre las plantas inferiores. Debo de decir , que había viviendas que tenían un horno anexo dónde elaboraban el pan, ya que primero había pocos vehículos y luego con el tiempo - en los albores de los años sesenta - circulaban furgonetas para llevarles el pan, pero da lo mismo, cuando el temporal arreciaba en invierno o a veces en primavera, en determinadas ocasiones la carretera quedaba bloqueada durante una quincena de días o más tiempo, dependiendo del cúmulo de nieve caida y es obvio que al bajar la temperatura durante la noche, se transformaba la misma por acumulación y compactación en bloques de hielo de diferente tamaño , impidiéndoles llegar al núcleo rural.
Por ello nuestro recuerdo más entrañable para dichos vecinos, algunos de ellos han venido a vivir entre nosotros. En este momento, recuerdo de Tresviso a José Díaz, Nica e hijos ; a la familia Campo, cuyos componentes entre ellos Oswaldo vivieron en Panes; a Rosaura la de Abándames; Pedro y Florencio Campo y hermanos de Cimiano; Mari Campo residente en Cuñaba. Del pueblo de Sotres, acamparon entre nosotros varias personas, cito a Marcelino el de Suarias, esposa, hermana e hijos, entre ellos Teodoro; en dicho pueblo vivió y de vez en cuando vuelve a su casa, Jesús Gonzalez, quién convivió con sus padres y sus hermanas ; continúo citando a Domingo el de Alevia y a sus hermanas, entre ellas, Carmen López la mujer de Manolo Ibarlucea; Consuelo la de Julianín y hermanos/as. ( un recuerdo especial para Amparo la de la casona de Siejo ); Angel Espina, quien residió en Socuetu, de Abándames. Bueno si me queda alguno, no muchos, los incluimos también, aunque en este caso no me entre un ataque de alzheimer.
Por ello nuestro recuerdo más entrañable para dichos vecinos, algunos de ellos han venido a vivir entre nosotros. En este momento, recuerdo de Tresviso a José Díaz, Nica e hijos ; a la familia Campo, cuyos componentes entre ellos Oswaldo vivieron en Panes; a Rosaura la de Abándames; Pedro y Florencio Campo y hermanos de Cimiano; Mari Campo residente en Cuñaba. Del pueblo de Sotres, acamparon entre nosotros varias personas, cito a Marcelino el de Suarias, esposa, hermana e hijos, entre ellos Teodoro; en dicho pueblo vivió y de vez en cuando vuelve a su casa, Jesús Gonzalez, quién convivió con sus padres y sus hermanas ; continúo citando a Domingo el de Alevia y a sus hermanas, entre ellas, Carmen López la mujer de Manolo Ibarlucea; Consuelo la de Julianín y hermanos/as. ( un recuerdo especial para Amparo la de la casona de Siejo ); Angel Espina, quien residió en Socuetu, de Abándames. Bueno si me queda alguno, no muchos, los incluimos también, aunque en este caso no me entre un ataque de alzheimer.
Dando un giro al tema en cuestión, hay gente que aprovecha y disfruta para dar rienda suelta a sus habilidades - esquiando de fondo o practicando las modernas técnicas de salto - con volteretas incluidas en el aire - , para caer al suelo despues de un vuelo dinámico y emocionante. Nosotros en el pueblo, como no hemos acudido a ningún curso de aprendizaje de los que imparten en las estaciones de esquí, ni tenemos equipamiento ni botas o esquís, porque no es por nada, pero cuesta en conjunto todo en torno a los mil doscientos euros, es decir para los que en este momento figuren en nómina , supone los ahorros de varios meses. Los aficionados nos conformamos con coger un plástico o una tabla plastificada de la playa o una pequeña plataforma de madera y desplazarnos hasta " La Peña" de Panes o a Colosia, y si no hay sólido blanco nos vamos hasta el Puerto de San Glorio o Piedrasluengas, para sentir las sensaciones, que esporádicamente a lo largo de los años, valoramos y ensalzámos notablemente.
Por supuesto que en el momento de redactar estas líneas, la sensación que nos invade es que nevará( es una suposición ), entonces mañana será el momento de aprovechar para disfrutar de la caida de los copos y liarnos por las calles tirando bolas de nieve. Claro, que ya vemos como se van perdiendo las costumbres pasadas y casi no hay niños. Entonces nosotros, las personas de más edad nos volvemos infantiles y tendremos nuestro momento para gastar alguna broma - sin que se haga pesada- entre los más conocidos o de confianza, y nos devolverán la jugada como debe de ser. También no nos olvidemos de realizar las fotos instantáneamente con la cámara en la mano, como testigos que reflejan los momentos y el tiempo que se paraliza en unas décimas de segundo, para contemplar y recordar o comentar al cabo de los años lo que observamos en las imágenes.
Un saludo y que haya suerte para TODOS.
JOSE MARI
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